Antiguos alumnos

Amapola fumaba platones

Me he encontrado en una tarde demasiado fría de noviembre, con la lluvia resbalando por el cristal de mi habitación a mis recién estrenados 21 años, con un café demasiado caliente en las manos y un cigarro demasiado consumido en el cenicero, leyendo la vida en verso de Platón, esa vida que tanto me hicieron estudiar en su día y que nunca pensé tener que volver a estudiar.

Para cualquier persona que no se encuentre en mis circunstancias Platón es ese ser de piedra con el flequillo tan largo y rizado como la barba que nació en Atenas hace demasiados miles de años. Claro que todos sabemos del dualismo, el realismo platónico y todas esas cosas que yo ya no recuerdo, o no quiero recordar.

Cómo no conocer el Mito de la Caverna y todo lo que enseña, o quiere enseñar a unas mentes demasiado duras para dejarle entrar. El Mito de la Caverna es una narración alegórica con la que trata de hacernos entender que existen dos mundos (como si uno solo no fuese lo suficientemente complicado), el mundo sensible y el mundo de las ideas.

‘Dentro de una caverna se encuentran, desde su nacimiento, unos prisioneros encadenados de cuello y piernas, sólo pueden mirar hacia el muro del fondo, detrás de ellos hay una hoguera encendida, y entre ésta y ellos un camino escarpado, a lo largo de éste, hay un muro de cierta altura por donde pasan unos hombres con toda clase de objetos que asoman por encima de él.

En el muro del fondo se proyectan las sombras de estos objetos y de los hombres que los portan. Es lo único que pueden ver y que han visto los prisioneros durante toda su vida.

Uno de los prisioneros logra liberarse y sale de la caverna, conociendo por primera vez las cosas reales. Deslumbrado por la luz del sol, no logra distinguir entre lo verdadero y lo que creía verdadero.

Mediante el razonamiento, logra distinguir entre la idea que tiene de las cosas y lo que realmente son las cosas. En este diálogo con Glaucón, Platón hace una "analogía metafórica: Los prisioneros atados representan a los seres humanos en estado de ignorancia; las sombras proyectadas, son las apariencias, lo que creemos que son, el mundo sensible; lo que está fuera de la caverna, la luz es el conocimiento verdadero. El prisionero liberado representa al filósofo, el sabio, el que deberá guiar a los hombres ignorantes hacia el conocimiento verdadero a través de la razón.’

Y hasta aquí todos contentos, como corderitos que siguen el rebaño sin pararse a pensar que el borde del acantilado puede estar más cerca con cada paso de las pequeñas pezuñitas de oveja que se deja guiar.

Platón también escribía poesía, Platón también fue hijastro de alguien, Platón también se emborrachó y Platón también fumaba amapolas.

Bien querido Platón, querías realidad, pues aquí la vas a tener.

Leer la vida en verso de Platón me ha llevado a poner en marcha mi ya de por sí ágil mente, hay que conocer muy bien de lo que se habla para poder criticarlo y yo nunca me atreví a escribir filosofía hasta ahora, pero ni los malos son tan malos ni Platón tan bueno.

Platón fue uno de los muchos que durante años y años defendió el infanticidio por exposición de los niños con malformaciones. Sí queridos, en el mundo real de Platón abandonar a un recién nacido a su suerte en el bosque era algo más que ético y moral, porque estas pobres personas son una carga para sus padres.

Esto lo dice una persona, o lo dijo para nuestra suerte, una persona que creía que alguien como él -una persona sabia- tenía que ser quien guiase al resto de las personas por la vida, para saber a dónde tenían que llegar, cómo y porqué.

Alguien que cree que sabe cómo es el conocimiento verdadero y que cree poder transmitírselo a los demás.

Por algo él mismo se preguntaba ¿quién es justo?,por alguna razón tendrías dudas.

Y de la misma forma defiende la polis, la sociedad, y el individuo sociable.

Creo que alguien tiene la cabeza más perdida aun que yo querido Platón, no se pueden defender dos cosas opuestas a la vez.

Y yo me pregunto, ¿Por qué nadie habla de eso? ¿Por qué la gente ‘importante’ solo hace cosas buenas como si nunca metieran la pata?

Platón no fumaba amapolas; yo me fumo a Platón.

Pero ahí sí que te doy la razón, sí que hay un mundo de apariencias y un mundo real, en el que te incluyes, claro está, porque una cosa es lo que pareces o quieren hacerte parecer y otra lo que eres en realidad, puede que tú sí que estuvieses atado de pies y manos en una cueva que no te dejase pensar más allá de lo que tú querías ver, quién sabe.

Y si Platón, ese ser casi idílico tiene tantas cosas que ocultarnos, ¿Qué no ocultarán los seres que nos rodean?

Maldad

Porque si hay algo que nadie ha dicho en 3000 años de filosofía es que los seres humanos somos por la naturaleza malvados, por más que disimulemos, nos encanta ver a la gente hundida por nuestra culpa.

Como todo en la vida, a unos les gusta más hundir y a otros nos toca siempre hundirnos.

Hace unas semanas, descubrí por mi mejor amiga que había vuelto con mi ex novio. Cosas de la vida, tomas un café con una persona y automáticamente el mundo se inventa mil historias diferentes de lo que ha pasado en ese mismo momento y en ese mismo lugar.

Platón, con 21 años ya te he ganado, ya hay tres mundos: el de las apariencias, el real y el de los cotillas.

Pues aun con todo, me han afirmado en mi cara cosas que son mentira, me han hecho saliendo con una persona con la que no salgo porque alguien me ha visto con ella.

Alguien que conocía de siempre o creía conocer, alguien a quien siempre echaba de menos.

Para haber estrenado los 21 hace nada, ya he descubierto demasiadas cosas, y eso por no decir que me queda poco para entrar en la famosa crisis de los 21, que no tardará en llegar después de todos los acontecimientos.

Y a lo que iba, Platón, no te escondas más, ya te hemos descubierto y no eres tan bueno ni dices cosas tan coherentes como todos creíamos, ya eres un poco más humano de lo que eras cuando comencé a escribir solo por el hecho de haber metido la pata hasta el fondo de los fondos.

Pero no todo va a ser malo, también he de decirte, que si cuando me tocó estudiarte para aquellos exámenes tipo test que parecían más el fin del mundo que el principio, hubiera sabido que también escribías poesía, me hubieses caído un poco mejor.

photo credit: photographer padawan *(xava du) via photopin cc

 

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Author: amaapola
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