Antiguos alumnos

Un examen que nos salve de la perdición

Llevo una media de doce años estudiando, conozco a la perfección (o al menos eso debería) los teoremas matemáticos más importantes, conozco la formación y la localización tanto de provincias, como de montañas y capitales, puedo analizar oraciones realmente largas de sintaxis, te recito las teorías filosóficas de Platón por completo, supuestamente puedo hacer ejercicios de física o química y sin embargo, ni yo, ni ninguno de los que puedo tener de compañeros de clase creo que tengan mucha idea de qué hacer exactamente con su vida.

Y con esto no me refiero a que sepamos o no qué carrera o FP queremos hacer, eso siempre lo tenemos claro, básicamente porque es lo primero que te preguntan cuando te conocen, no podéis negar que a todos os han preguntado alguna vez "¿Y ya sabes qué quieres estudiar?", como si eso fuese lo más importante, que sí, que es importante tener claro en todo momento que quieres estudiar, y lo que quieres hacer académicamente, pero de verdad, que el día que alguien me conozca, y se preocupe más por como soy, por mis valores, o por como actúo ante las cosas que quiero y que me importen, que por mis notas en el colegio, y la carrera que quiero estudiar, entonces...quizás entienda a la gente.

Nos clasifican por números, la chica de dieces, la chica de los notables, etc., los argumentos de los padres para enorgullecerse de sus hijos siempre son los mismos, "mi hija siempre saca buenas notas", "mi hija es de dieces", que me parece perfecto, si es bueno sacar buenas notas porque al final es importante para tener un buen futuro, para tener un trabajo digno, que no esté mal pagado etc. es lo que te repiten hasta la saciedad desde que comienzas primero de primaria, ¿o acaso no es lo queremos todos?. Pero mi enfoque no va a eso, eso os lo pueden decir en casa, yo a lo que quiero ir es al hecho de que si por pura casualidad de la vida entras en una clase de segundo de bachillerato, esos alumnos que el año que viene podrán votar, que irán a la universidad y que probablemente vivirán solos ocupándose, o intentándolo al menos, de ellos mismos, bueno, pues esos alumnos, les preguntas qué quieren más allá de hacer esa carrera o ese FP, dudo muchísimo que alguno de ellos sepan qué responderte, lo más probable es que te pregunten que qué quieres decir con eso. Ninguno de ellos sabe nada más de lo que quieren hacer, que lo que les han dicho que deben de querer ¿y sabéis el motivo de ese escaso interés en nada más allá de ese futuro en la universidad?, ya os lo digo yo, que nadie en ningún momento ha querido reforzar la ambición a algo diferente a tener un trabajo tras estudiar y tener muchos títulos colgados en una pared.

Esta estúpida reflexión no viene de ninguna parte que no sea el hecho de ver cómo día a día más gente se pierde, se pierde en no saber qué quiere, en no saber a qué más aspirar, de no saber qué más le llena, directamente no saben qué les llena, se dedican a estudiar, para tener contentos a unos padres que dudo que conozcan mínimamente a la clase de personas que tienen en casa, porque realmente...¿saben sus propios hijos qué clase de persona son?, sinceramente lo dudo. Llevo casi diecisiete años junto a esas personas, mínimo seis horas diarias junto a ellos, sin sumar las tardes perdidas en su compañía y exceptuando un par de personas que puede que sí tengan claras las cosas que les importan, las cosas que valoran, y las cosas por las que serían capaces de luchar, el resto viven una vida vacía completamente, que intentan llenar de maneras absurdas, que puede que sea cosa de la edad, que puede que a estas edades lo normal sea estar perdido, o perderse, no querer preocuparse por cosas serias, y todo lo que se supone que haces en esa maravillosa etapa que es la adolescencia, y aceptaría completamente esta forma de pensar, si el tema fuesen niños de escasos catorce años, niños que acaban de empezar la secundaria, que sí, que a esa edad todos estábamos muy perdidos, no hace falta más que un ligero vistazo a todas esas fotos patéticas que tenemos a esa edad, pero estoy hablando de personas que en menos de un año van a ser consideradas mayores de edad joder que van a poder votar y su voto va a contar tanto como el de cualquiera, no creo que se deba estar tan perdido en la vida a estas alturas. 

Ojalá, ojalá algún día se levanten y tengan curiosidad por hacerse un análisis, a su yo de ahora, y a lo que han sido, a como quieren ser, y a qué le dan más prioridad, simplemente que tengan claras unas pocas cosas básicas, que tengan claro que prioriza para ellos, por qué cosa se arriesgarían, qué es lo que les llena, y que busquen al menos una sola cosa que les haga estar a gusto, con ellos mismos, y con lo que hacen, algo que no sea subir fotos a redes sociales, beber, o meterse mierda en el cuerpo, algo que sea productivo, y que les de unos valores que toda persona debería de tener (mejores o peores, más acertados o menos). Que ya lo decía Sócrates en su momento "Una vida sin examen no merece ser vivida por un ser humano" ¿a qué esperamos a hacer un examen a nuestra vida?.

 

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Autor: Starlight
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