Filosofía

Una parte de Egipto en Madrid. El templo de Debod

No es necesario realizar un crucero por el Nilo para poder disfrutar de las maravillas construidas por los habitantes del Antiguo Egipto. Situado al oeste de la Plaza de España, junto al Paseo del Pintor Rosales, podemos encontrar el templo de Debod.

¿Por qué podemos encontrar un templo egipcio en pleno Madrid? 

Pues es bien simple, en el año 1968, Egipto lo regaló a España. Además de éste donó unos cuantos más a otros sitios del mundo como Nueva York, Italia u Holanda.

Al trasladarlo a España se cuidó hasta el mínimo detalle. Como la orientación: intentando imitar a la original, se colocó de esta a oeste. El proceso de trasladarlo fue una tarea difícil, que tuvo lugar en varios años. En 1961 se empezó a desmontar pieza por pieza el templo. Para luego meterlo en cajas en abril de 1970, que fue trasladado a Alejandría, donde se llevó en barco hasta Valencia. Para más tarde ser transportado en camión hasta Madrid. Una vez realizado todo este proceso, ya en Madrid, empezó a ser reconstruido y el 18 de julio de 1972 fue inaugurado.

Desde entonces mucha polémica ha envuelto a la conservación del templo. En principio era utilizado tanto para grabar anuncios como películas, spots musicales, proyectar cine en verano, etc. Combinado con la contaminación de la ciudad y los ataques vandálicos que sufrió han dejado huellas en el edificio. El último de estos actos fue en febrero de este año, cuando aparecieron unas grandes pintadas de color rojo. Esto guarda relación con el gran “pasotismo” que hay por parte de la comunidad de Madrid.

A pesar de esto, el Templo de Debod es una gran oportunidad de ver un pedazo de la civilización egipcia sin salir de España.

Y tras esta exhaustiva información, os preguntareis qué relación guarda esto con filosofía.

Pues la respuesta es bien simple. Este templo, antes de llegar a Madrid, cuando estaba en Egipto, en la antigüedad estos templos tenían relación con el desbordamiento del río Nilo. Cada vez que con las lluvias, el río aumentaba su caudal, las tierras que estaban al borde del río quedaban totalmente inundadas, por lo que perdían su forma. Para volver a recuperarlas necesitaban a unos escribas. Esto cada vez que tenían que medir recurrían primero a los dioses, a los que realizaban unas procesiones. Después de purificar la tierra y hacer el sacrificio necesario ya podía medir, y para ello llegaron a la conclusión de que lo podía hacer mediante triángulos rectángulos. Ya que estos se podían dividir en doce partes iguales y así medir toda la superficie. Los únicos preparados para esto eran los escribas, que poseían un alto nivel social.

 

Redactor del artículo
Autor: Ramón
Sobre mi.
Otros artículos de este autor.

More about: | |

No estás autorizado a realizar un comentario. Accede a tu cuenta para comentar

© 2017 Solojoomla. Todos los derechos Reservados.Desarrollo & Diseño Solojoomla.COM

Search