Filosofía

Los niños son los verdaderos filósofos

La filosofía como conjunto de reflexiones que realiza el ser humano suele estar ligada a adolescentes y adultos, pero el papel de los niños a la hora de utilizarla es incluso más interesante que las consideraciones que pueden realizar las personas ya maduras.

Los niños se caracterizan por el ansia de conocer, descubrir, experimentar... algo que es esencial dentro del ámbito filosófico. Las preguntas que todo niño se hace, tales como ¿quién soy?, ¿qué hago aquí?, son cuestiones que los filósofos se han ido planteando a lo largo de sus vidas. Gracias a que los más pequeños empiezan a desarrollar estas técnicas de reflexión que les ayudan a ser críticos con ellos mismos, se fortifica su autonomía para enfrentarse a cualquier situación que se les presente.

Cabe destacar que una de las características que representan a la filosofía es que los errores nunca son penalizados sino que se consideran un fundamento clave para el conocimiento, por lo que en relación con los niños, estos, al percatarse del error cometido, tratarán de buscar una solución acorde al problema y aumentarán tanto su seguridad en ellos mismos como su inteligencia. Debido a que los pequeños se encuentran en un continuo aprendizaje, filosofar origina una mejora considerable en su vocabulario ya que ayuda a enriquecerlo.

En cuanto al ámbito familiar, los padres desempeñan una labor fundamental a la hora de transmitir a sus hijos la importancia de la filosofía. Lo más común cuando alguien es pequeño, es que en el momento de irse a dormir, los adultos les lean un cuento. En ese periodo de tiempo en el que un padre le narra el cuento a su hijo, puede ir continuamente interactuando con el menor para saber su opinión acerca de lo que va ocurriendo en la historia o incluso preguntarle antes de comenzar un capítulo qué cree que sucederá. Estas técnicas ayudan a que el niño desarrolle su imaginación y comience a crear supuestas escenas por sí mismo.

Existen, por tanto, multitud de métodos que incitan a los pequeños a fantasear e inventar. En el caso de los juegos, se les puede invitar a describir una imagen o una situación y como consecuencia, explicar las sensaciones que perciben cuando lo observan con el fin de animarlos a que sean ellos los protagonistas de un juego en el que siempre ganan.

Por tanto, los niños están completamente ligados a la filosofía ya que son ellos los encargados de resolver sus propias cuestiones y de poner en duda sus pensamientos.

 

Imagen de Bessi en Pixabay

 

Redactor del artículo
Sobre mi.
Otros artículos de este autor.

No estás autorizado a realizar un comentario. Accede a tu cuenta para comentar

© 2017 Solojoomla. Todos los derechos Reservados.Desarrollo & Diseño Solojoomla.COM

Search